LA MÚSICA EN MI VIDA

Hace muchos años que la música forma parte de mi vida.  Desde los seis añitos mi hija Sarah estudia violonchelo y parece que quiere seguir la carrera musical profesionalmente…juntas escuchamos todo tipo de música y a menudo nos gusta ir a conciertos clásicos. Me emociona profundamente la grandiosidad de una orquesta…esa magia que se crea…la maestría de tantas personas tocando juntas…creando belleza. Es fascinante.

Pero hace un tiempo precisamente en 2016 ha pasado algo que me ha hecho entender la importancia de la música en mi vida para ayudarme en mi crecimiento personal…

De la mano de una queridísima amiga y gran profesional Gabriella Aviva Bianco he conocido el mundo del Canto Maternal Carnático: una técnica meditativa de vocalización y respiración originaria de la India, que ha sido estudiada y traída a occidente por el doctor francés Leboyer. Una forma de Canto para mujeres gestantes…una preciosa forma de acompañar el embarazo y crear un vínculo especial entre mamá y bebé, una manera de aliviar la dolores del parto y para acunar al bebé después de nacer…

Mientras aprendía esta técnica me di cuenta de lo mucho que me ayudaba a mi…entraba en un estado meditativo profundo de calma y serenidad.

Este solo fue el comienzo…poco después tuve la oportunidad de apuntarme al taller trimestral de Yoga de la voz en Tenerife impartido por otra sabia mujer Inés Lo Lago…la vida me mostraba el camino a seguir…el re-encuentro con mi propia voz…la comprensión de lo importante que es reconocer mi voz como herramienta para expresar lo que he venido a hacer y decir en esta vida. Me resulta difícil explicar en palabras lo intenso y atrevido que fue ese viaje para mi…estoy muy agradecida a Inés por su amor y su capacidad de acompañarme en el proceso.

Y finalmente para coronar este amor por la música llegó el entrañable Francis Hernández a mi vida, con sus tambores, sus cuerdas, sus cientos de cuencos el poderoso vibrar de los gongs y de su propia voz, para hacerme descubrir el mundo de la terapia del sonido y la música curativa.

He sentido en mi el poder de la vibración del sonido y es precioso poder utilizar el sonido como instrumento de sanación y bienestar.

Al fin al cabo todo es vibración, todo es Música… Ahora siento que yo formo parte de ella.

Te invito a experimentar una sesión de Terapia del Sonido y Música Curativa. Déjate transportar por el sonido, siente la vibración de los Cuencos Tibetanos, los cuencos de cuarzo y de los diapasones. Siente el poder de la voz, del tambor chamánico que te conectan con la madre tierra…

Cada sesión es una experiencia única y personal.

Anímate  🙂