descarga (2)Cuando el maestro zen Thich Nhat Hanh, decía que hay que prestar atención e identificar las semillas de felicidad en nuestra conciencia para poder regarlas, estaba en lo cierto. Las claves: poner atención plena en nosotros mismos y en lo bello, lo agradable, lo placentero y en definitiva, lo que nos produzca bienestar. Producir semillas de felicidad es recrear, una vez tras otra, estas sensaciones en nuestro cuerpo.

¿Pero qué sucede cuando aparecen situaciones en nuestra vida que dificultan sentir estas sensaciones? La resiliencia será la clave para sobreponernos a ellas. Y si todavía no habéis aprendido a ser resilientes, recordad que en la escuela no hacíamos clases de educación emocional y no tenemos porqué ser unos expertos en el tema. Lo único que necesitamos es entender que la vida es camino de experimentación y aprendizaje continuo. Sólo hace falta que pongáis voluntad y constancia para ser mejores día tras día.

El cerebro no es un órgano rígido, puede modificarse, regenerarse y tratarse a sí mismo. Esta capacidad recibe el nombre de neuroplasticidad o plasticidad neuronal. Hasta los años 60 se sostuvo que los cambios en la estructura neuronal eran posibles solamente durante la infancia. Pero investigaciones recientes demostraron que el cerebro puede crear nuevas conexiones neuronales y alterar las ya existentes. ¿Esto qué significa? Que si practicamos la meditación regularmente podemos conseguir cambios tan significativos como estos:

1.) Incremento en la densidad del hipocampo, una región del cerebro muy importante para el aprendizaje y la memoria y en estructuras asociadas a la autoconciencia, compasión e introspección.

2.) Disminución de la amígdala: el órgano encargado de disparar las alarmas frente a un peligro se contrae con la práctica de la meditación. Esto quiere decir que reducimos la activación de respuestas frente al miedo y al estrés.

3.) Agrandamiento de la corteza prefrontal: las regiones cerebrales asociadas a la concentración, la conciencia y la capacidad de decisión se vuelven más grandes y eficientes.

Como no podía ser de otra forma, este descubrimiento abre la puerta a que nuevos terapeutas incorporen la meditación como una de las técnicas esenciales para mejorar el bienestar y la calidad de vida de sus pacientes. Y es que ya nos lo dicen, que el mundo es de los valientes… Así que no te conformes con algo que puedes cambiar. ¿A qué esperas?

 

FUENTE:

http://denkomesa.blogspot.com.es/2016/04/cuando-el-maestro-zen-thich-nhat-hanh.html

Meditación: cambios estructurales que produce en el cerebro

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